viernes, 8 de febrero de 2019

Capricho de viernes



Sigo con la idea de preparar todos los viernes, siempre que pueda, una de las recetas del libro Dulces de Ottolenghi. Hoy repetí puchero canario, del que les dí cuenta hace unas semanas en una anterior entrada. El puchero quedó muy rico, caldo aparte, verduras y carnes por separado, regadas por el mojo de calabaza.


Era la primera vez que preparaba un postre de queso que seguí, con alguna variante atrevida, a la descrita en Dulces. A la base le añadí además almendra molida y un chorrito de Cointreau. Combiné el queso de untar con mascarpone, y el resultado final no decepcionó.  Adorné con un sirope natural de moras y arándanos.



35 Festival Internacional de Música de Canarias


Hoy me tomo la licencia de hablarles de uno de los festivales de música clásica mas importantes de Europa, pero no como experto, que no lo soy, sino como uno de los tantos espectadores que disfrutamos con este tipo de música y de los artistas que la protagonizan.

Sublimes la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo, su Director  Vassily Sinaisky y, particularmente, el joven pianista  George Li quien rozó, a pesar de su juventud (23 años), el súmmun de la interpretación en la puesta en escena del Concierto para piano y orquesta nº 1, en Si bemol menor, opus 23,  de Piotr Tchaikoswski. En el texto que se nos facilita a la entrada del Auditorio Alfredo Kraus, atribuido a Guillermo García- Alcalde,  se nos dice al final de las notas que escribe que  "Crece poderosamente el sonido, el piano se centra en un endiablado motivo de octavas, y todos, finalmente, se ensamblan en un remate victorioso."

La segunda pieza del Programa, Sinfonía nº 2 en Mi menor, opus 27, de Sergei Rachmaninov,  no fue menos, volviendo a García- Alcalde, quien describe en el Allegro vivace que, "el final es un estallido de fuerza, luminosidad y poder"

Brillante, paroxístico, gozoso el momento vivido, que buena falta me hacía, que además facilitaba el propio Auditorio, en el magnífico entorno nocturno de la Playa capitalina de Las Canteras, en el que se ubica.  Hago votos de acudir el próximo año a este espectáculo de cultura y arte a la vez.






lunes, 4 de febrero de 2019

Merengues del bosque



Sigo con el libro de postres de Ottolenghi, pero en esta ocasión cociné y horneé para unas amigas muy especiales. Hacía tiempo que no nos veíamos y las convoqué a mi casa para comer algo nuevo ya que se habían enrocado con el arroz a la cubana. La verdad que para los canarios sigue siendo un plato muy apreciado, pero ya era hora de cambiar. Y así fue.

Les preparé una fideuá que les sorprendió, hasta tal punto que no paraban de repetir. Para quien cocina, ver a unos comensales tan agradecidos y satisfechos es un regalo que se aprecia mucho. Si espectacular estaba la pasta de fideuá, no menos el postre que rescaté del libro "Dulce" del pastelero inglés, del que ya he dado buena cuenta en anteriores entradas.

Para la ocasión elegí del recetario los "merengues del bosque", bañados en su base por chocolate con incrustaciones de avellana tostada y troceada. Valió la pena para el final de un reencuentro deseado que regamos con vino  afrutado de la Bodega Teneguía de la isla de La Palma y que culminamos con mistela de Finca Mayo y licor-crema de arroz.  Excelente encuentro de amistad para seguir repitiendo.