miércoles, 19 de noviembre de 2014

Pablo Iglesias vs Juan Fernado López Aguilar

Me gustó el debate de la Sexta, desde Bruselas, entre el nuevo Secretario General de Podemos y el también eurodiputado del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Juan Fernando López Aguilar. Fue éste un debate de altura, de respeto, de aprecio mutuo, equilibrado, claro y de autoridad en los posicionamientos políticos de los  dos invitados. Por escorarme más en la figura de Juan Fernando es una pena que este político isleño no esté más significado dentro del PSOE. Pudo haber sido la esperanza blanca del socialismo español pero sus propios compañeros, primero en las islas y luego en Madrid, bloquearon su ascendente carrera política. 

Juan Fernando molestaba a la derecha, a la casta empresarial, a los insularistas de Coalición Canaria
con quienes fue inmisericorde, denunciando sus prácticas sectarias, caciquiles y corruptas y una forma de gobernar propia de una república bananera. Tal vez le falló la comunicación, su forma explosiva de expresarse, su propia talla intelectual, que en muchas ocasiones no llegaba a la gente sencilla. Non tuvo en las islas un rival digno, de respeto y creíble. Europa, a pesar de lo que se diga, no fue un destierro deseado, no fue una compensación o castigo (o tal vez sí) por no conseguir un pacto con la Coalición Canaria del hoy Presidente del Gobierno de Canarias Paulino Rivero. Sombras en su camino, pero en este debate, que les comento volvió a brillar, salió el mejor Juan Fernando que conocemos, uno de los líderes del socialismo, como lo fue  su paisano, el también isleño, Dr. Juan Negrín,  Presidente del Gobierno  de la República en el período más triste de la guerra civil española. 

La Universidad ha perdido a un excelente profesor-constitucionalista, Canarias perdió el  patrimonio electoral que ningún otro  consiguió como él, España perdió un buen Ministro de Justicia en la primera etapa del Presidente Zapatero y el PSOE no termina de colocarlo en el lugar que merece. 

Pablo Iglesias lo reconoció nada más empezar sus debate de ideas con él "es un honor estar aquí  enfrente de Juan Fernando". Yo también proclamo que es un honor tener un político de la talla de Juan Fernando que sea isleño, que sea grancanario y que sea socialista.  

lunes, 17 de noviembre de 2014

Las mentiras de Monago

Leo con asombro y una gran dosis de rabia, las declaraciones, mentidos  y desmentidos del Sr. Monago, todavía Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura. No entro en las cosas y afectos de su vida privada, no es cosa que me interese lo más  mínimo. No entiendo porque se empeña tanto en demostrarnos su inocencia y limpieza en el affaire de sus   viajes a Canarias para ver  a su novia y los de ella para verlo a él, cuando los hechos parecen traicionarlo constantemente.Tanto cuesta reconocer los hechos, pedir perdón, dejarlo todo y volver a la vida civil pura y dura.  No se si en Sr. Monago era personal fijo de la plantilla de bomberos de no se qué Ayuntamiento Si fuera cierto y no tiene otra aspiración laboral más decente que la de político corrupto, pues al currito de a pié que sea con el sueldo que corresponda. Nada de coche oficial, despacho, moqueta, tarjeta oro, comidas en restaurantes de 5 tenedores,...

Lo decente sería no seguir retando a la inteligencia de los españoles, que por ventura ya no nos creemos una versión más de sus oscuros asuntos y cambalaches. Calladito estaría mejor, no más ruedas de prensa, no más aclaraciones, no más "para ético yo", no más ejemplo para nadie. Patética su figura. Todavía tiene una oportunidad para rehabilitarse, caso contrario, este hombre terminará mal y su familia lo sufrirá irremediablemente.

Y los del PP, el propio Mariano y la Cospedal, arropándolo, mirando para otra parte, como siempre lo han hecho, amparando a los corruptos. Así les va. Por mí que sigan  así, más radical y seguro será el cambio que viene.

sábado, 4 de octubre de 2014

Los colonos canarios fundadores de Montevideo







Es la segunda vez en este año que viajo a la Argentina, y en esta ocasión, además, con el deseo de cruzar el Río de La Plata y acercarme a la República Oriental de Uruguay. Allí quería comprobar la existencia de la huella canaria en la fundación de la ciudad de Montevideo, capital de la República, y contactar con los descendientes indirectos de todos aquellos canarios que emigraron a ese país en dos oleadas diferenciadas. Una, entre los años 1726-1729 y la siguiente, después de una prolongada inactividad, entre los años 1835-1856.


La presencia española en la zona oriental de la provincia porteña de Buenos Aires  siempre estuvo discutida por la monarquía portuguesa, primero y, después, por Brasil y los intereses comerciales británicos. Así se sucedían en el dominio del territorio las tropas más operativas en la custodia de los intereses comerciales y geoestratégicos de las monarquías reinantes. Por  mandato de la Corona Española, que ejecutó el gobernador  Bruno Mauricio de Zabala, Montevideo  y Maldonado se configuraron como plazas militares  en 1724, también Colonia de Sacramento que no estuvo ajena a la alternancia del dominio y soberanía, tanto portuguesa, como española.


Aquel territorio hostil y desértico necesitaba, además del acuartelamiento militar, de población civil permanente y estable que asegurara el asentamiento de lo que años después sería la ciudad de Montevideo. El primer contingente de familias canarias en número de  25 embarcaron en en el navío Nuestra Señora de la Enzina en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el 21 de agosto, arribando a la ensenada de Montevideo el 19 de noviembre de 1726. Esta primera población de colonos canarios  y un pequeño contingente de seis familias bonaerenses fueron inmediatamente censadas y empadronadas, trabajo realizado por el Capitán de Corazas de Buenos Aires, Don Pedro Millán. La ubicación de estos colonos se extendió, tanto por Montevideo, como por sus alrededores, donde hoy se encuentran los departamentos de San José,  Canelones, Lavalleja, Maldonado y Florida.

Tras la segunda llegada de los colonos canarios (1729), venidos en los veleros San Martín y San Bruno, escoltados por la fragata San Martín, la población de Montevideo aumentó, y siguiendo órdenes reales se formalizó la constitución del  primer Cabildo de Montevideo. Bajo el impulso del Gobernador Zabala el 1 de enero de  1730, en una primera sesión constitutiva del Cabildo se eligen a las primeras autoridades  de la ciudad, y estas primeras autoridades eran mayoritariamente canarias. Era tal la influencia y presencia de los colonos canarios que se extendió pronto el gentilicio de canario, desde Canelones hasta todo el interior del medio rural de Uruguay. Pero en realidad el proceso de la canarización empieza con la fundación de Montevideo por las primeras familias llegadas de las Islas Canarias, sobretodo en esta etapa, de Tenerife, La Palma y Gran Canaria, y posterioremte, como ya he señalado, fueron emigrantes de Fuerteventura y Lanzarote quienes reforzaron el proceso de canarización en el interior del Uruguay y, muy particularmente, en el medio rural, potenciándose el cultivo de cereales, hortalizas, papas, leguminosas y frutales. Todavía hoy se consume el gofio (harina de millo o maíz) que trajeron estos inmigrantes isleños.

La ciudad de Montevideo y los departamentos que conforman este territorio colonial, llegado el siglo XIX, no es ajena al largo periodo revolucionario, abierto en toda la América hispana que progresivamente discurre hacia la independencia de España, en un contexto geopolítico complejo por la revolución napoleónica en el continente y la influencia portuguesa-brasileña de incorporar la provincia oriental a sus territorios. Pero, además, este proceso revolucionario afecta, para el caso de la provincia oriental, a sus relaciones con las demás provincias argentinas. En este periodo entra en juego el federalista José Gervasio Artigas, nieto de una lagunera, María Rodríguez Camejo, de Tenerife, que arribó  a Montevideo en 1726 con el primer grupo de familias canarias.  Artigas ya Caudillo protector de la provincia oriental se une  a la llamada Liga Federal de la que queda excluida la provincia bonaerense pero no Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Misiones.  De difícil explicación Artigas pasó de patriota a traidor en sus relaciones con los realistas y unionistas. Complejo el maridaje que practicó (venció a los españoles en Las Piedras, se separó de Buenos Aires pero potenció la Liga Federal) hasta su exilio en Paraguay tras su derrota en Tacuarembó, contra los portugueses, en el asedio a Montevideo.

Si Artigas destacó en lo militar, otros próceres descendientes de los primeros canarios fueron conformando, con sus actividades, la ciudad de Montevideo. Entre otros se destacan el presbítero José Manuel Pérez Castellano nieto de  Felipe Pérez de Sosa, natural de Tenerife, que ocupó distintos cargos en el Cabildo. Pérez Castellano es considerado el primer teórico de los manuales de agricultura que sirvieron de base para el desarrollo agrícola de Montevideo y demás comunas del cordón exterior de la ciudad. Tambien ocupó cargos en la Junta Gubernativa y del Cabildo abierto.  Su hermano Felipe Pérez Castellano, que tuvo descendencia, continuó con el linaje en la figura de su hijo Luis Eduardo Pérez, siguiendo el quehacer político y legislador de su tío.  Otro nombre ilustre, Francisco Antonio Maciel, de ascendencia canaria fue comerciante y promotor del primer hospital de la ciudad. Del linaje de los Herrera, sobretodo, se dedicaron a la política destacando Nicolás Herrera, diputado, abogado, Ministro en la Buenos Aires de Posadas y Alvear, personaje ecléctico que también se relacionó con los ingleses y portugueses. Su hijo Manuel Herrera y Obes también ocupó cargos políticos, como los Ministerios de  de Gobierno y Relaciones Exteriores y Defensa y Hacienda de varios Presidentes  de la nueva República Oriental de Uruguay. Su hijo Julio Herrera y Obes fue nombrado el 1 de marzo de 1890, por la Asamblea General, Presidente de la República.


Otros personajes influyentes de linaje canario fueron Luis Eduardo Pérez, Vicepresidente de la Asamblea de Florida, Gobernador delegado y Senador de la República; Francisco Aguilar emprendedor de variados negocios, financió las actividades militares de Lavalleja y de la cruzada de los 33 Orientales contra la dominación portuguesa, fué Senador de la República y Presidente de la Comisión Permanente; Pagola, Zifriategui, Trápani, de la Sierra, Bouzá,  Giró quien llegó a ser  Presidente  de la República durante 1852-1856, Ramón de Cáceres,  Cruz Aguirre,  Villademoros   todos protagonistas del legado artigista y de Lavalleja, protagosnistas algunos de la Guerra Grande y de la Cruzada Libertadora, artífices de la nueva nación uruguaya. En lo religioso, por el cargo eclesiático que ocupó, y por ser protagonista de las relaciones Iglesia-Estado, está Monseñor Jacinto Vera, oriundo de Tinajo (Lanzarote), primer Obispo de Montevideo, que vivió la casi totalidad del siglo XIX.

Volviendo al apunte histórico, en el contexto del enfrentamiento permanente con Portugal y Brasil, se constituye en la villa de Florida, el 20 de agosto de 1825,  la Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental, decidiéndose días después, entre otras disposiciones,  la designación de los diputados representantes para el Congreso de la Provincias Unidas, el nombramiento del Gobernador y Capitán General de la Provincia Oriental y la anulación de los actos de incorporación al reino de Portugal  y al emperador de Brasil y "de cualquiera otro del universo". Se decide igualmente la unión de esta Provincia Oriental del Río de La Plata a las demás del sur del continente y se crea el pabellón provincial con los colores celeste, blanco y punzó.  La primera constitución fue adoptada el 18 de julio de 1830, dándose al país el nombre de Estado Oriental de Uruguay, siendo su primer presidente Fructuoso Rivera.  A partir de aquí y a lo largo de todo el siglo XIX se suceden y repiten los conflictos territoriales, tanto con la Argentina, como con Portugal y Brasil, vuelve el caudillismo y el militarismo y tras cortos periodos de democracia, entre los partidos blancos y colorados se implantan gobiernos represivos y de dictaduras militares. La democracia vuelve al país en el último tercio del siglo XX,  con la Presidencia de la Nación en 1985 en manos de Julio María Sanguinetti, cierra el siglo Jorge Batle, del linaje de Lorenzo Batle, quien indirectamente está relacionado  con ascendientes canarios. 

El inicio del siglo XXI, con las elecciones  del 31 de octubre de 2004, la colición de izquierdas Encuentro-Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría, gana las elecciones y coloca en la Presidencia a Tabaré Vázquez. En 2009, la izquierda vuelve a colocar en el Gobierno a su segundo Presidente  José Mujíca, pero ésta es ya otra Uruguay y otro Montevideo muy distinto  a aquel territorio inhóspito  y desolado con el que se encontraron los primeros canarios fundadores de Montevideo.  


Les decía al principio de esta entrada que este era mi segundo viaje a la Argentina y primero al Uruguay, y a Montevideo,  para  seguir impulsando el conocimiento de los canarios de allá y los de acá.  Regresé de Uruguay con un sentimiento agridulce. Por una parte, sentí lo canario nada mas pisar el Puerto de Montevideo, callejeando por su avenidas y plazas, visitando las Comunas Canarias de Las Piedras y Canelones, hablando con su gente, viendo la venta de gofio en las tiendas, asombrándome con la palmeras canarias y dragos, con los cultivos de cereales y los frutales, con el arrorró que nuestros paisanos trajeron y que hoy en día se sigue cantando a los niños, feliz con el encuentro, gracias a su Presidenta Inmaculada Cedrés Padrón, que mantuve con la Asociación Islas Canarias y la labor de difusión que hacen de nuestra cultura,  y  la asistencia  que prestan a los canarios que allí residen. Pero también me fui de ese país con la pena de comprobar que el pasado canario de Montevideo  ya casi está en el olvido para los propios uruguayos, pero también  para los propios canarios de esta orilla del Atlántico.



Adquirí un compromiso cuando dejé Uruguay. Volveré al país para conocerlo mejor y promover y colaborar con la Asociación Islas Canarias en el reconocimiento de la canarización que siglos atrás se dió  en el proceso y consolidación de la gran ciudad que hoy es Montevideo, pero también trabajaré para que las autoridades de nuestro Gobierno, como ha hecho con otros países como Cuba, Venezuela, la propia Argentina, San Antonio de Texas, San Bernardo y demás enclaves continentales de la emigración canaria, mantengan y potencien las lineas de ayudas y de servicios de las que puedan beneficiarse tantos canarios del exterior. No puedo dejar de reconocer que se han hecho muchas cosas, pero tal vez no sean suficientes, ni las mas apremiantes. Sostener este vínculo cultural del pasado es una obligación de reconocimiento que debemos tener con los colonos canarios y sus descendientes de la Provincia Oriental del Uruguay.









Nota al margen:

La mayoría de las notas históricas de este artículo han sido consultadas en el libro "La Historia secreta de Montevideo" del joven historiador uruguayo Leonardo Borges,  afortunadamente en mis manos gracias a la Junta Directiva de la Asociación Islas Canarias de Montevideo.  
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http://www.ivoox.com/canarios-independencia-latinoamerica-otras-audios-mp3_rf_1129653_1.html

miércoles, 21 de mayo de 2014

Nepotismo en la sanidad canaria


En este mes de mayo en casi todos los hospitales públicos finaliza  la formación de los nuevos médicos especialistas. Con este apunte quiero llamar la atención, aunque peque de localista, de la nueva promoción de Oncología Médica de los hospitales canarios. Esta especialidad médica dura cuatro años como MIR, y a partir de este mismo, con el objeto de homologar la especialidad a las administraciones sanitarias europeas, su duración será cinco años.  Los nuevos especialistas que se titulan en los hospitales canarios en este año de 2014 son tres.


Las gerencias de estos hospitales, en coordinación con las direcciones médicas y los responsables de los Servicios de Oncologia, planifican la colocación de estos nuevos titulados, todo hay que decirlo, en precario, en los mismos centros donde han culminado su formación.   Pero no siempre ha sido así, a pesar de que la carga de trabajo  durante esos cuatro años de formación ha recaído en estos Médicos Internos Residentes (MIR), su integración, o mejor, su expulsión del sistema público deja mucho que desear. La primera reflexión que me hago es de qué ha valido la inversión hecha por las autoridades sanitarias para después prescindir  de estos facultativos. No todos consiguen integrase en las plantillas de sus hospitales de origen,  ya que que las restricciones presupuestarias en el Capítulo de personal cada vez son mas sangrantes. Las políticas neoliberales que se aplican en la sanidad pública persiguen, entre otras cosas, su empobrecimiento y el  desprestigio de sus servicios (en términos de resultados) para así dar opción a la privatización como solución a la mala gestión que los voceros de la sanidad privada repiten una y cien veces.


El Servicio de Oncologia Médica del Hospital Universitario Dr. Negrín, al igual que otros, pasan  momentos difíciles por el aumento de la demanda de pacientes oncológicos, demanda que no se ve correspondida con la asignación de nuevos recursos y la falta de estabilidad de su plantilla. Es el caso de la precariedad de la contratación temporal de la mayoría de sus facultativos, agravada ahora por la congelación de sus efectivos y la no inclusión en la misma de los titulados  formados en los distintos servicios se han visto obligados a tocar en la puerta de otros hospitales, a ver si corren mejor suerte o, en el peor de los casos, aumentar la lista del paro hasta ver, si aparece, otra oportunidad.

No se dan muchas explicaciones a este desastre de política de recursos humanos o peor aún se ha llegado a plantear  que disminuyan el gasto farmacéutico (dígale Ud. a un paciente oncológico que la quimioterapia que le dan es de segunda categoría porque la de primera es muy cara). También se ha dicho a los médicos que renuncien a sus tardes (programadas por necesidad) para que ese ahorro se destine a plantillas. Vergüenza debiera darle a los responsables sanitarios de decir o plantear  esas incoherencias. Dónde están las prioridades asistenciales y de bienestar para la población? A menudo, sobretodo en estos meses, he oído declaraciones complacientes de la Consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias negando las listas de espera, de lo bien que le van las estadísticas sanitarias, etc, etc. Por fortuna el pueblo es mucho más crítico  que estos políticos profesionales.


Para escarnio de todos también en la sanidad canaria se dan situaciones de nepotismo, es decir, la existencia, por encima de  cualquier legalidad, de algunos apellidos ilustres que piensan que es normal que los puestos de trabajo se hereden de padres a hijos y de éstos a nietos y demás parentela. Esta práctica tan deleznable y antiética se da sin que nadie levante la voz de la denuncia y de la transparencia. Existen aquí, al igual que en otros lares, la sucesión de puestos de padres a hijos, sin más merito contrastado que la de ser hijo o hija del Dr. X. Ni publicidad, ni concurrencia, ni principios de capacidad y mérito  en la cobertura de puestos de especialistas de área y otros muchos más. Algunos hospitales de nuestro entorno hacen prácticas nespóticas y los responsables de la Administración sanitaria miran para otro lado.

Al igual que dejo apuntada la anterior reflexión tengo que decir también que hay profesionales sanitarios y de otros sectores que han adquirido sus puestos de trabajo por méritos propios y por capacidad contrastada en procesos de selección públicos y transparentes. Esta entrada no va para ellos por lo que han de sentirse orgullosos, cualesquiera que sean sus profesiones, de la estirpe de sus apellidos.

Cuando me decidí a hablar de estas cosas lo hice con sentido de responsabilidad, consciente de lo complejo de cada situación en particular, pero consciente también  de aportar al servicio público una llamada de atención. Ningún servidor público, con independencia de sus responsabilidades por el cargo o función que desempeñen, deben seguir ajenos a esta realidad. Ahora las Direcciones-Gerencia de los hospitales, como estructuras organizativas jerarquizadas y el resto de niveles superiores e inferiores del Servicio Canario de la Salud deben tomar la iniciativa correctora oportuna, de forma inmediata y transparente.








miércoles, 29 de enero de 2014

Constitución de la Comunidad de Practica (CoP) Ética Pública



Dentro del Plan Estratégico para la Modernización y Mejora de los Servicios Públicos de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias, se recogen, entre otras, dos Líneas (Nº 5 y 6)  que han emprendido actuaciones conjuntas de gestión del conocimiento y ética pública.
Una de esas actuaciones es la  constitución de la Comunidad de Práctica Ética Pública, instrumento de gestión del conocimiento que persigue compartir, entre sus miembros, conocimientos, experiencias y oportunidades sobre ética pública. 

Por lo pronto, sus objetivos principales se centran en la formación y recuperación de los valores y principios éticos de los empleados públicos y los Altos Cargos del Gobierno en forma de Códigos. Que se sepa, es la primera comunidad de práctica, de este tipo, que se constituye en España. Enhorabuena por la idea y por lo que se espera de ella. Estaremos atentos a sus resultados.



martes, 26 de noviembre de 2013

Los devaneos de la Función Pública II

O Como les comentaba en mi anterior entrada, la sentencia sobre la libre designación para la provisión de puestos de trabajo ya es FIRME. La Administración demandada no ha planteado recurso de casación. Ahora el empleado público debe estar atento, en supuestos idénticos, para vigilar el comportamiento que seguirá a partir de ahora la Función Pública. En mi caso, cuando venzan los plazos correspondientes solicitaré del Tribunal la ejecución forzosa de la misma.  El artículo 103 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción  Contencioso-Administrativa establece la obligación de que las partes están obligadas a cumplir las sentencias y también señala que serán nulos de pleno derecho los actos y disposiciones contrarios a los pronunciamientos de las sentencias que se dicten con la finalidad de eludir su cumplimiento. Espero que los responsables departamentales que tengan que ver con este expediente actúen con cordura y sensatez y no se expongan a otras iniciativas que no sean las estrictamente legales. Todos sabemos que las desviaciones del recto proceder pueden ocasionar efectos no deseables.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Los devaneos de la Función Pública


La verdad es que además de la quebrada autoridad y credibilidad, que históricamente ha tenido la Función Pública Canaria, hay que incorporar en el mismo dislate a los centros directivos de la estructura orgánica del resto del Gobierno de Canarias que en muchas ocasiones han puesto en apuros a los sucesivos Directores Generales de la Función Pública, con decisiones, en materia de personal, poco estudiadas y de escaso rigor que a menudo saturan a los Tribunales de Justicia de recursos contenciosos administrativos que en un buen número se han perdido.

En anteriores entradas se hace historia de mis controversias con la Administración canaria. La última, mi recurso contra la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de la Inspección General de Servicios que, hasta que no se confirme la inexistencia de casación, ha sido estimado por la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Sentencia de 11 de septiembre, con un fallo muy claro sobre la nulidad de la forma de provisión de los puestos de Consultores por el sistema de la libre designación. No por reiterada, más fundada esta sentencia del Tribunal, y a pesar de todo inexplicablemente incumplida una y tantas veces por los responsables de los centros directivos departamentales que haciendo oídos sordos siguen manteniendo determinados "status quo" en las libres designaciones bajo el argumento falaz de que los concursos de méritos no siempre dan con el perfil del funcionario adecuado. Puede que este argumento sea acertado pero también puede ser aplicable a la libre designación. Estas son las servidumbres con las que hay que lidiar en el actual sistema de provisión de los puestos de trabajo de la función pública. 

Esta semana se vence el plazo para la casación. Se presente o no por la representación de la Administración demandada, o en su caso, se estime o no, me adelanto con este post a hacer pública mi reflexión y mi punto de vista sobre los devaneos, como titulo esta entrada, de la Función Pública Canaria respecto a las libres designaciones  de los puestos de trabajo.


El caso concreto que les expongo, a propósito de esta sentencia, es la inexplicable e inverosímil  publicación en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) del día 4 de noviembre de 2013, de la convocatoria por el procedimiento de libre designación de uno de los puestos de Consultores, anulado por la sentencia, que recientemente ha quedado vacante. Convocatoria que persigue de facto mantener la discrecionalidad de la libre designación e indirectamente el bloqueo  del puesto para el próximo concurso de méritos.

Resulta cuando menos, poco afortunado que la  Función Pública que también tiene que velar por el cumplimiento de la legalidad se ponga en el disparadero, con la salvedad apuntada anteriormente, de no ejecutar una sentencia dictada por los Tribunales. Si se conoce la aplicabilidad de la ley, se saben  los efectos de bloqueo que la ocupación definitiva de la plaza que se convoca provocaría entre los aspirantes a la misma que esperan el concurso de méritos, si se promueve una modificación de la RPT del sistema de provisión de los puestos de Consultores en este mismo sentido y se sabe, finalmente, que la decisión que se ha adoptado es claramente injusta, es decir, producirá daños irreparables en el legítimo derecho de los futuros aspirantes a ese puesto de trabajo ¿por qué se adopta una decisión contraria al ordenamiento jurídico de la función pública?

De ahí que los devaneos de la función pública en esta materia son abiertamente criticables y éticamente censurables, además de que los actos ya dictados, como se ha dicho, son contrarios al pronunciamiento expreso de los tribunales. ¿Por qué se insiste en esa contumaz línea de gestión errática? ¿Por qué no se avanza en la mejora de los perfiles de los puestos de trabajo? ¿Por qué no se normalizan los concursos de méritos? ¿Por qué, se sigue manteniendo el concepto de "ocupación definitiva" para puestos que han sido modificados sustancialmente y no se formaliza la adscripción provisional que es la figura que se contempla en el artículo 3 del Decreto 48/1998, de 17 de abril? Por qué no se activan los mecanismos de remoción o cese del puesto de trabajo por causas sobrevenidas en los supuestos de los artículos 16 y 23 del mismo decreto ?. Por qué, por qué, por qué...?

Mi opinión sobre los tantos porqué que nos hacemos los empleados públicos en gran parte obedece al traspaso, ya hace tiempo, de la línea roja que marca el ordenamiento jurídico a los gestores de la "res publica" .No hay sanción, cuestan los ceses, no hay un sistema de responsabilidades eficaz, no hay referentes éticos sólidos, no hay, no hay, no hay ...

Mientras no se articulen otras medidas legislativas y reglamentarias, en materia de provisión de los puestos de trabajo, el referente vigente (Ley de la Función Pública y la Regulación de la provisión de puestos de trabajo) está para ser aplicado con el máximo rigor. No caben los razonamientos torticeros y los atajos engañosos, no caben las apariencias de legalidad en claro fraude de ley. Actuar de forma contraria a la legalidad lo que genera es  más desconfianza y desafecto en el colectivo de los empleados públicos.

He conseguido una explicación sobre esta convocatoria del puesto de trabajo de Consultor o Consultora que aprecio razonable y creíble pero que en absoluto comparto.  Sin salirse de la actual cobertura reguladora de la  provisión de los puestos de trabajo, soluciones, además de prácticas y legales, las hay sin que por ello se tenga que apurar el contexto y circunstancias por las que se justifica una medida como la que se ha adoptado. Acaso, ¿en supuestos como éste, no se habría podido agotar las vías de la comisión de servicios, la atribución temporal de funciones, la movilidad por adscripción provisional e incluso la convocatoria parcial de un concurso de méritos?

Si a una situación como la planteada hay que añadir la pérdida de efectivos por razones no muy bien sabidas (¿dónde está la transparencia?), los buenos argumentos se volatizan como el vapor de agua.